¿A ti también te cuesta dormir durante las noches tropicales (>20ºC) y tórridas (>25ºC)?
Como en Predictia el calor nos quita el sueño (tanto en la dimensión literal como en la figurada), hemos aprovechado los datos disponibles más recientes en nuestra herramienta Regional State of the Climate, relativos a los meses del verano de 2026, para explorar las tendencias de las temperaturas nocturnas de esa estación a lo largo de los últimos años.
¿Por qué nos centramos esta vez en las noches? Porque los datos nos hablan de una tendencia al aumento de la temperatura diurna, que lleva aparejado también el incremento de esta por las noches. Y a más temperatura nocturna, las posibilidades de no poder conciliar el sueño son mayores. El cuerpo necesita descansar de forma apropiada para poder regularse, y la carencia del descanso puede tener consecuencias como la fatiga o una menor capacidad de concentración. No es casual que la privación de sueño se use como tortura.
Entre el 1 de junio y el 31 de agosto –que es el periodo que, por motivos prácticos, consideramos verano en nuestro panel –, la herramienta de Monitorización de la Mortalidad del Instituto de Salud Carlos III atribuyó al exceso de temperatura 5.123 muertes solo en nuestro país, coincidiendo los picos de fallecimientos con distintas olas de calor. Así que, conscientes de los efectos nocivos del calor excesivo y de la falta de sueño sobre el cuerpo humano, vamos a echar un vistazo a los datos nocturnos del verano, recientemente actualizados con las cifras de agosto en el Regional State of the Climate Dashboard.
Más calor de día, más calor de noche
¿Qué sucedió, por ejemplo, en una provincia como Barcelona, densamente poblada y a orillas del mar Mediterráneo, que se calienta a un ritmo mayor que otros mares y océanos debido a la contaminación provocada por el ser humano? Pues que los 32 días de récord de temperatura durante este verano tuvieron como resultado la cifra máxima de noches tropicales de la serie histórica (1940-2026): 41,42 noches por encima de los 20ºC de media en la provincia. Para ponerlo en contexto, los datos muestran que el segundo verano con mayor número de noches tropicales fue el del año 2022, con casi nueve menos en toda la estación (32,34).

En cuanto a las noches tórridas (por encima de los 25ºC), las noticias no son mejores: la media de las temperaturas nocturnas de la provincia rebasó por primera vez ese listón en el año 2015 (0,08), y desde entonces se ha convertido en componente habitual del paisaje, alcanzando su mayor registro este año, con 1,51 noches.
La gráfica nocturna de noches cálidas es casi un espejo de la de días por encima de 30ºC que ofrecemos a continuación, calcando la tendencia al aumento de días cada vez más calurosos.

Y todo esto, teniendo en cuenta que nuestra herramienta no modela islas de calor urbanas, en cuyo caso los valores nocturnos habrían podido ser aún mayores, elevando la media provincial mostrada en las gráficas.
Un desafío de alta montaña
¿Y si echáramos un vistazo a una región montañosa del interior en una latitud más septentrional? ¿Se repetiría esta tendencia? Vamos a explorar qué sucede en la provincia de Saboya, en Francia, que comprende parte de las cimas de los Alpes, cuenta con una altitud media de más de 1.500 metros sobre el nivel del mar y está circundada de puertos legendarios del Tour de Francia.
El resumen informativo nos alerta ya de que la zona se calienta en verano a un ritmo de 0,37ºC por década desde 1940, lo que se traduce en 1,11ºC más cada 30 años. Es una dinámica similar a la que hemos observado en otros puntos de Europa, un continente en el que la temperatura se eleva a un ritmo muy superior al de la media mundial.
Mientras, en Saboya, la siguiente gráfica deja patente el incremento sostenido de las temperaturas en esa región alpina, por mucho que el aumento de las noches tropicales sea una cuestión casi exclusiva de este siglo.

Solo en lugares del norte de Europa, como Islandia, no se han registrado aún días por encima de los 30 grados de media, ni noches que superen los 20. No obstante, también en territorio islandés la tendencia al aumento de la temperatura (diurna y, por ende, también nocturna) es patente, continua y sostenida en gráficas como la que presentamos a continuación.

¿Te ha interesado el tema? Ya sabes que puedes ponerte en contacto con nuestro equipo a través de cualquiera de los métodos que te ofrecemos aquí si quieres desarrollar herramientas similares.
Y dado que al inicio hemos mencionado al Instituto de Salud Carlos III, aprovechamos para dejarte por aquí una herramienta de seguimiento de la covid que desarrollamos para el centro.